
Tres días han bastado para demostrar una vez más que
Valencia brilla. La feria de muestras acogió la
VII edición de la Semana de la Moda, conocida ahora como
Valencia Fashion Week. Una
organización a la altura de las más importantes pasarelas internacionales, modelos para todos los gustos y unas colecciones de hombre y mujer que marcarán lo que veremos en la calle la próxima primavera.
Colorido, muchos bañadores, apuestas arriesgadas
(con striptease incluido) y de pronto una colección que recibe la mayor de las ovaciones. E
l negro y las cremalleras como básicos son la propuesta del alicantino
Juan Vidal, que se alzó con el premio al
Mejor Estilismo gracias a la coherencia de la imagen en cuanto a
técnica y estética. Y qué mejor forma de
culminar cada jornada que con un desfile al
aire libre seguido de la correspondiente fiesta en
Umbracle, uno de esos lugares de Valencia que en noches de verano como las que tuvimos la suerte de disfrutar se vuelve mágico, acogedor e inolvidable.
¿Nos vemos en febrero?
Más tendencias: