El arte urbano es la expresión viva de los días que corren. Transgresor, reivindicativo, colorido y con sentido, conciencia y creatividad. El arte urbano hace de las ciudades museos andantes, pero no es todo el mundo capaz de pasar entre calles y ver los lienzos callejeros. El arte urbano está de suerte, porque cada vez más son galerías que lo aplauden, lo elevan y lo homenajean. Y es que gusta, hay mercado y cantidad de artistas que evolucionan constantemente las nuevas maneras de crear en la calle.
Galerías claves están revolucionando este mundo. Tenemos La Gamba (Paris), Iguapop (Madrid) o Montana Gallery (Barcelona) y ferias como SWAB que lo potencian. Pues a estos homenajeadores se suma Graffik London. Al final de Portobello Road (284), allá donde se reúnen los auténticos, se encuentra un tesoro para los amantes del arte urbano. Su serie Boy Soldier no tiene desperdicio (y está dando de que hablar) y entre sus paredes encontramos artistas de la talla de k-Guy, Pez, Haruka Irie, Dan Baldwin, Liam Hayhow o Lost Monkey, allá es nada. Y si entras, cruza la galería hasta llegar al patio de atrás, fuente de inspiración repleta de estímulos. Y es que entre los que han entrado al 284 de Portobello, ni más ni menos, hay nombres como Sir Bob Geldof o los mismos Prodigy. Entonces, si estás por Londres, ¿pasas y nos lo cuentas?


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