Porque son un equipo genial, porque consiguen que el desfile sea más que un show y porque Bang Bang nos encanta! ¡Si quieres verlo, dale al play!
De Martin Lamothe en 080 nos enamoraron los círculos rojos, verdes, azules y amarillos que iluminaban el espacio antes de empezar el desfile, que la colección hablase del nuevo turismo y la música: now we love Sr.Coconut. Nos encanto que hubiera navy con negros y plateados y el look con pelo desteñido azul: muy Tavi y muy Chanel.
Y sobretodo, que volvieran a estar en 080, ¡os habíamos echado de menos!

Colección Primavera/Verano 2009 que presentó Teresa Helbig durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.
Colección Primavera/Verano 2009 que presentó Gori de Palma durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.
Colección Primavera/Verano 2009 que presentó David Steinhorts durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.

Si hemos de hablar de 080 Barcelona hemos de hablar de un proyecto el cual va ascendiendo y buscando un progreso con cada vez más esperanza de proyección. Así pues 080 Barcelona apuesta en esta edición por diseñadores no sólo nacionales si no también por diseñadores extranjeros de gran proyección, enriqueciendo así la percepción de la moda. Es por ello, que considero que 080 no es una pasarela de moda catalana, sino un proyecto de educación de moda, donde se ofrece a una ciudad como Barcelona un intercambio de ideas, tendencias y percepciones de la moda. Hay que destacar en esta nueva edición su gran apuesta por la unión de la moda con las nuevas tendencias audiovisuales. Acercando así la moda a la proyección de video-art en cada uno de sus desfiles. Otorgando una puesta en escena muy interesante definida por la pureza del minimalismo catalán.

Entre sus creadores seleccionados hemos podido ver en cada uno de ellos, unos más que otros, cierta evolución, mirando más hacia la sofisticación de la moda parisina. Por tanto todos ellos han definido las gasas, crépes de seda y volúmenes drapeados y vaporosos. Siluetas despegadas del cuerpo, con sisas caídas y transparencias en colores pasteles, grises y como no, en negro y blanco, tan característico de ciertos diseñadores catalanes que ya son propios de su identidad de marca.


Tras ellos, un silencio, una música que suena fuerte y una modelo, peinada como el resto con tres trenzas (dos formando moños a los lados y otra que se ata arriba a modo de cresta) que apunta lo que será su colección. Colores flúors mezclados con la personalidad de lo étnico, lycras con pajas y cestos, cinturones gruesos que dividen a la mujer en una mitad bicolor, lo del campo, con lo de la ciudad, lo nuevo con lo tradicional, una especie de "neoartesanal". Partes de arriba lisas donde se ven dibujos raciales versus faldas que vuelan, que se mueven, que bailan solas contra otras que pesan, que permanecen estáticas más allá de los pasos de la mujer.



El diseñador ha desfilado en París y en grandes pasarelas así que llega a 080 Barcelona con la sorpresa que tiene su nombre dentro del cartel. Su desfile, carente de puesta en escena (no habrá visuales, tan sólo su nombre en grandes letras) presenta menos contraste que el de costumbre. Petrov sigue buscando ese lugar entre la cultura que mira las élites pero que se instala en los que pasean por la ciudad. Continua innovando en materiales, tergiversando formas y colgando bolsillos externos de chalecos.

Una estética algo windrunner que contrasta con polos y camisas de manga corta de tejido suave y ligero. Finas rayas separadas que crean prendas que, en general, se alejan de la fantasía para ser pragmáticas y con patrones bien cortados. Deja patente ese lado tan sastre que le caracteriza y su pasado de "mamá costurera" pero deja en falta una innovación rompedora que se sale de los límites. Empieza muy negro, aparece un primer blanco en un look "ultrawhite" de bermudas cortas y continua con partes de arriba semi-transparentes, corbatas más cortas de delante que de detrás y rematadas en piel, negros que reflejan rosas y mocasines unicolor lisos con calcetines.

Cuellos de sudaderas (de esos que aparecen los dos hilitos para fruncir), camisetas con gráficos de hélices y otros que nos remiten al sol naciente. Algo de amarillo, algo de rosa. Un final acotado por unas luces que bajan, unos modelos que vuelven a aparecer, uno tras otro y más rápido de lo normal y un diseñador que no aparece, lo que causa un pseu-dofinal.
