


Diesel nos gusta porque somos algo estupidos, porque sus stands siempre son la bomba y porque Bruno Collins es el director creativo (¿te acuerdas que ya nos lo había contado?). Diesel nos gusta porque saben hacer, saber crear imagen y saben divertirnos.
Diesel nos gusta porque sonríen y porque con ellos, siempre nos lo pasamos en grande (¡pronto lo verás en nuestro capítulo en Bread & Butter Berlin). De momento, y como aperitivo, una nube de pistas abstractas: su stand era un estudio (chroma incluido), tenían playa, crepes, pan propio y había show cada media hora.

