

Trafalgar Square es una de las plazas más conocidas y visitadas de Londres no solo por turistas sino también por locales. Este céntrico lugar ha sido y continúa siendo hoy en día un espacio de encuentro donde el público y sociedad ha celebrado, denunciado y expresado su opinión en incontables ocasiones incluyendo desde protestas a favor de la paz y en contra de las armas nucleares en 1961, hasta los eventos organizados alrededor de las futuras Olimpiadas en Londres 2012 anunciadas en el año 2005.



La polémica ya está en las calles, y nunca mejor dicho ya que a cualquier hora del día el espectáculo se encuentra en Trafalgar Square, nadie sabe qué propósito tendrá el siguiente participante y eso eleva mucho la expectación pública, de hecho ya han habido poetas, cuenta-cuentos, combativos contra el cambio climático e incluso peticiones de matrimonio.
Photography is a way of looking. You’ve either got it or you haven’t.
-Duane Michaels

Como cada principio de Julio he subido al coche que, sentado en una esquina debajo de casa, me gritaba ferozmente con claxon desafinado. Siete de la mañana / ojos aún semi-abiertos. En él, me esperaban los demás miembros del grupo que año tras año vamos desde Barcelona a Arles nerviosos y con cafés y croissants discutían mientras llegábamos a territorio Francés. Arles, tan encantadora como la recordaba, con sus bares tintados de sol, sus hoteles con encanto y sus calles de adoquines, nos saludaba con olor de despertar.
Después de recoger nuestras acreditaciones en el punto de información, nos dispusimos a emprender el recorrido. Una de los aspectos más fascinantes de este festival es que toma toda la ciudad se apodera de diferentes lugares rellenando sus paredes con fotografía. De esta manera, iglesias, antiguas estaciones de tren abandonadas, palacios, claustros, museos, galerías y espacios públicos, albergan las disímiles propuestas dándonos el gusto de ser por unos días intrépidos flâneurs de Arles.

La artista se formó en la Escuela de Bellas Artes Corriente Alterna de Lima, Perú, dónde se hinca en técnicas como el asemblaje, el dibujo, la pintura y la experimentación con los materiales. Continuó su formación en la Central Saint Martins, University of the Arts de Londres, ciudad donde ha afianzado su estilo basado en la experimentación con grandes dosis de influencia urbana y expresiones idiosincrásicas.
Las obras más actuales de Cristina Roca muestran una lectura de la tendencia conceptual usando el materialismo pictórico como modo esencial de expresión; una mezcla de sus raíces culturales que toman el folklore peruano (Chicha culture) y su idea deconstructiva del arte europeo.


Una vez dentro la creatividad supera límites y ataca criticando (sólo llegar tenemos un futbolín reconvertido en un campo de batalla donde van cayendo los soldados y una chaqueta vieja de piel donde pone ¡Death!). La sala es enorme y hay desde robots gigantes hechos con tostadoras, partes viejas de muebles antiguos, lavadoras y piezas de coche. Cuadros que jugaban con el color del hierro viejo, tocados con restos de piezas abandonadas, papeleras de metal.


A Rosa Figuls la conocimos por una buena amiga quien nos habló de la capacidad de esta artista por condensar, a través de pinturas, collages y relieves, conceptos complicados, mundos irreales y conclusiones que tratan de esbozar el mundo en el que vivimos. Decidimos buscar info sobre ella, quedamos enamorados de sus grandes lienzos, su rojo intenso, sus palabras de periódico entre pinceladas, sus ganas de plasmar el concepto “caos” y su buena declaración de intenciones.

Aquí tienes un pedacito y en culture.tendencias.tv el resto, ¿ready?

Los principios de Junio siempre son una fecha señalada en Londres. Las carreras acaban y el sol empieza a reflejarse en las aceras británicas. La gente se destapa, sonríe mientras los parques se llenan de lo que llamaríamos guiris en bikini. Las universidades de Arte abren las puertas de sus aulas y talleres para crear impresionantes muestras del trabajo de sus alumnos. Así, el sábado pasado y después de un agradable paseo bordeando el Támesis, llegue al barrio de New Cross, donde se asienta la Goldsmiths University.

Siguiendo el recorrido, me choque con el letrero de Textiles Degree Show. Ante mi incertidumbre frente a este título, le toque gentilmente la espalda a una lady par que me explicará en que consistía dicha carrera. Resultó ser la artista Rhiannon Hunter de la obra que tenía delante mío y que me atrajo desde el primer momento. Unos bloques que se elevaban desde el suelo y mostraban muchas capas de imágenes desdibujadas y siempre vistas desde una ventana o un pasillo… lugares liminales donde no estás ni dentro ni fuera ni con ni sin. Lo que podríamos llamar in between spaces. Su intención era explorar la relación entre cuerpos y volúmenes y como esta fisicalidad corpórea interactúa con el espacio que queda vacío.

Una propuesta de Textiles y no Fine Arts pues aunque lo conceptual brinde a la obra su discurso argumental está se ejecuta a través del uso de los materiales. Obviamente los tejidos son la base –con todas las connotaciones de post-feminismo que ello conlleva- pero puede combinarse con diferentes elementos. Pueden ir desde un estilo neo-pop (Carlo Volpi), pasando por instalaciones (Laura Abbott) hasta una nueva abstracción irónica y colorida (Niki Bywater) (Hilary Black) entre otros.
For your safety there are CCTVs in operation oigo mientras camino por la estación de Waterloo. Efectivamente existen más de 4.2 millones de cámaras en todo el Reino Unido que vigilan a los transeúntes de sus calles y espacios públicos; en otras cifras, más de una por 14 habitantes.
One nation under Guard es el lema que explora The Cans Festival. Situado debajo de la estación de Waterloo, acoge en sus muros ovalados de brick Stencil Art de varios participantes internacionales. Se trata de una batalla pacífica pues durante los tres días que dura el festival, el espacio queda abierto tanto a los artistas que van haciendo sus intervenciones como al público que también puede dejar huella en las paredes. Así, la demostración se convierte en algo cambiante y efímero pues en constante movimiento. Una lucha poética que denuncia el estado de control en el que ya estamos sumergidos.
Después de una larga cola de 45 minutos, me adentro en la oscuridad de los túneles saturados de graffitis. Respiro nerviosa el olor de los sprays mientras observo las diferentes plantillas y mensajes. Grandes imágenes cubren el espacio; Un salón con sus sofás y mesas de café, un patio de recreo así como un árbol irrumpen en medio del camino. Todos intervenidos por pintadas forman un discurso performativo que cuestiona dicotomías como público/privado, naturaleza/urbe, libertad/control entre otras. Un lugar donde se mezclan niños que se suben a los columpios con bobos del este de Londres, estudiantes de arte que ponen en práctica sus habilidades, interesados del arte concienciado y político, profesores, curiosos, jóvenes… todos ellos formando una gran masa de gente que atónita contempla las obras en proceso.
“The revolt has already begun” leo en él lienzo del típico pintor moderno que muestra una platilla plasmada en la pared. La deconstrucción del arte tradicional y academicista, el grito feroz de “quememos el Louvre!” se hace palpable en cada imagen. Se trata de un elogio al arte de la calle, a la desprivatización del arte contemporáneo y a la revalorización del arte efímero y fugaz. Sin embargo, todo barnizado con una crítica continua sobre el significado del arte público en una era en que “lo público” está en crisis.
Entre los participantes se encuentran Pure Evil que elogia la poesía encontrada en las calles así como los colores vivos. Eelus, por otro lado , muestra una plantilla gigante de unas mujeres murciélago incorporándose al discurso deconstructivo del género y del lenguaje creando anti-conceptos por samblaje. Banksy procedente de Uk y Lex de Italia son otros de los participantes conocidos así como Bandit que establece un diálogo critico y muy explícito con Banksy preguntándole porque no contesta a sus emails. Sin embargo, la pared que ocupa Vhils es sin duda mi favorita. Dos caras de mujeres, una joven y otra anciana, de gran tamaño tapizan el muro semi-destruido. De estilo expresionista las dos miran a la lejanía. Sus caras están dibujadas con la propia pared pues las sombras que aparecen en sus rostros resultan ser los trozos caídos del muro en ruinas. Efectivamente, se trata de una plantilla hecha para y con la propia pared pues para ello se necesita su parcial ruina. Me acerco al final del túnel donde cualquier visitante con stencil puede dejar su marca. Sprays por el suelo, plantillas re-utilizadas y pinceles solitarios en el pavimento rodean a los nuevos artistas que dejan volar su imaginación. Activistas o puramente estéticos, todas las imágenes son la voz de sus creadores porque como afirma un stencil: