
La tercera edición de 080 Barcelona Fashion empezará esta tarde más internacional y redimensionada con 22 desfiles y 34 propuestas en el showroom.
La diseñadora Miriam Ponsa, será la encargada de inaugurar la pasarela de esta edición. Tras ella, nos mostrarán sus colecciones once creadores catalanes o establecidos en Cataluña, diez internacionales y por último, habrá un desfile colectivo de los diseñadores emergentes del Projecte Bressol.
En la presente edición, el jurado internacional de 080 Barcelona Fashion otorgará el próximo miércoles 18 de marzo, el Premio a la Mejor Colección, dotado con 20.000 euros. Además, los diseñadores participantes en la pasarela darán ese mismo día el Premio Mejor Modelo del certamen, que otorga uno de los patrocinadores.
Los diseñadores catalanes que desfilarán son Miriam Ponsa (Creasilk SL), Gori de Palma (Hipster SCP), Manuel Bolaño, Andrea Llosa, Georgina Vendrell, Xavier Zazo y Clara Brull (Zazo&Brull), Elena Martín (Martin Lamothe) Txell Miras, Bamby by Laura, Cecilia Sörensen y Carolina Díez (Factoría Rent Me).
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Colección Primavera/Verano 2009 que presentó Teresa Helbig durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.
Colección Primavera/Verano 2009 que presentó Gori de Palma durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.
Colección Primavera/Verano 2009 que presentó David Steinhorts durante el 080 Barcelona Fashion. Puedes ver nuestro especial de la pasaralea barcelonesa aquí.

Si hemos de hablar de 080 Barcelona hemos de hablar de un proyecto el cual va ascendiendo y buscando un progreso con cada vez más esperanza de proyección. Así pues 080 Barcelona apuesta en esta edición por diseñadores no sólo nacionales si no también por diseñadores extranjeros de gran proyección, enriqueciendo así la percepción de la moda. Es por ello, que considero que 080 no es una pasarela de moda catalana, sino un proyecto de educación de moda, donde se ofrece a una ciudad como Barcelona un intercambio de ideas, tendencias y percepciones de la moda. Hay que destacar en esta nueva edición su gran apuesta por la unión de la moda con las nuevas tendencias audiovisuales. Acercando así la moda a la proyección de video-art en cada uno de sus desfiles. Otorgando una puesta en escena muy interesante definida por la pureza del minimalismo catalán.

Entre sus creadores seleccionados hemos podido ver en cada uno de ellos, unos más que otros, cierta evolución, mirando más hacia la sofisticación de la moda parisina. Por tanto todos ellos han definido las gasas, crépes de seda y volúmenes drapeados y vaporosos. Siluetas despegadas del cuerpo, con sisas caídas y transparencias en colores pasteles, grises y como no, en negro y blanco, tan característico de ciertos diseñadores catalanes que ya son propios de su identidad de marca.

El desfile de Manuel Bolaño, tal vez por lo poquito que se puede leer de él o por su corta pero gran trayectoria sorprende por estar lleno hasta la bandera en el front row del 080 Barcelona, con gente que se amontona de pie y curiosos que no quitan ojos de las pantallas que empiezan con una historia. Se oye un tema de una película de Greenaway extremadamente fuerte y se ve un señor que cava (visuales sorprendentes por su formato panorámico), unas viudas que miran a cámara con caras tristes, de angustia y de pena, que anuncian el concepto de la colección. Una colección coherente, sorprendente, con una idea potente detrás y que se inspira en el primer diseño luce un sombrero de copa sobre pelo suelto, una americana que destella pedrerías en las solapas y que se esconde dentro de unos pantalones que se fruncen con un lazo. Sobrio, dramático.


Abrigos y vestidos que se sostienen solos, con patrones impecables y una modelo ultra blanca que cierra un desfle "ultra black", con un vestido de novia pasada por el color de la desgracia pero con lo sexy de un estilo que despunta. Bolaño apunta maneras, consigue un aplauso auténtico y sale a saludar como los grandes, dando unos pasos en la alfombra, levantando la mano y abrazando a la última modelo. Y es que este diseñador, con trayectoria siempre tocando premios, rozando victorias, mira lejos y condensa lo que está por llegar.


Tras ellos, un silencio, una música que suena fuerte y una modelo, peinada como el resto con tres trenzas (dos formando moños a los lados y otra que se ata arriba a modo de cresta) que apunta lo que será su colección. Colores flúors mezclados con la personalidad de lo étnico, lycras con pajas y cestos, cinturones gruesos que dividen a la mujer en una mitad bicolor, lo del campo, con lo de la ciudad, lo nuevo con lo tradicional, una especie de "neoartesanal". Partes de arriba lisas donde se ven dibujos raciales versus faldas que vuelan, que se mueven, que bailan solas contra otras que pesan, que permanecen estáticas más allá de los pasos de la mujer.



El diseñador ha desfilado en París y en grandes pasarelas así que llega a 080 Barcelona con la sorpresa que tiene su nombre dentro del cartel. Su desfile, carente de puesta en escena (no habrá visuales, tan sólo su nombre en grandes letras) presenta menos contraste que el de costumbre. Petrov sigue buscando ese lugar entre la cultura que mira las élites pero que se instala en los que pasean por la ciudad. Continua innovando en materiales, tergiversando formas y colgando bolsillos externos de chalecos.

Una estética algo windrunner que contrasta con polos y camisas de manga corta de tejido suave y ligero. Finas rayas separadas que crean prendas que, en general, se alejan de la fantasía para ser pragmáticas y con patrones bien cortados. Deja patente ese lado tan sastre que le caracteriza y su pasado de "mamá costurera" pero deja en falta una innovación rompedora que se sale de los límites. Empieza muy negro, aparece un primer blanco en un look "ultrawhite" de bermudas cortas y continua con partes de arriba semi-transparentes, corbatas más cortas de delante que de detrás y rematadas en piel, negros que reflejan rosas y mocasines unicolor lisos con calcetines.

Cuellos de sudaderas (de esos que aparecen los dos hilitos para fruncir), camisetas con gráficos de hélices y otros que nos remiten al sol naciente. Algo de amarillo, algo de rosa. Un final acotado por unas luces que bajan, unos modelos que vuelven a aparecer, uno tras otro y más rápido de lo normal y un diseñador que no aparece, lo que causa un pseu-dofinal.


Mas allá de las voces fuertes que se oyen contra su presencia en 080 Barcelona como invitado especial, Alberto Tous tiene un carisma que le sitúa en esa realidad ajena a se diga lo que se diga. Alberto Tous continúa trabajando sus volúmenes, buscando donde llegar y donde evolucionar. A ritmo de un Radiohead que suena fuerte, unas visuales en blanco y negro que van de una galaxia surrealista a unas gotas de lluvia ligera que se convierten en chubasco, sus modelos desfilan despacio, a paso lento, dando un estilo peculiar a sus diseños, con melenas sueltas y estufadas, fluyendo más que desfilando.


