REVOLUTIONARY ROAD


Estamos todos pendientes de la vuelta al cine de la pareja formada por Kate Winslet y Leonardo Di Caprio, doce años después de “Titanic”. El próximo día 30 de enero “Revolutionary Road” se estrenará en todas las pantallas de nuestros cines. Por fin, el re encuentro entre los ex púberes va a volver a hacerse realidad. Ahora son dos adultos afianzados laboralmente, ambos buenos intérpretes (no quiero que me lo discutan) y con muchos títulos aún por firmar.

No voy a hablarles del film, ya que debo esperar al igual que el resto de mortales para postrarme delante de la gran pantalla y disfrutar del espectáculo. Lo que sí puedo hacer es contarles una historia, la bonita (aunque triste) historia de donde viene el film, ya que la “Revolutionary Road” del director Sam Mendes no es más que la adaptación cinematográfica del libro de Richard Yates del mismo título.


Sé que son muchos los que evitan sumergirse en el arduo mundo de la letra impresa para evitar sobreesfuerzos y prefieren que las imágenes sean las que les cuenten una historia. Mal hecho. Y que conste que soy una feroz defensora y gran consumidora del séptimo arte, pero no por ello menosprecio el gusto y placer que proporciona la literatura.

Debo reconocer que cuando el libro “Revolutionary Road” llegó a mis manos me debatí entre empezar a pasar páginas o esperarme a que Winslet y Di Caprio me ahorrasen las noches en blanco y me deleitasen con su ficción. ¿Descubrir lo escrito o disfrutar de lo inesperado del film? Opté por la primera. Y sí, ahora no va a sorprenderme el guión, Di Caprio me hará menos rabia que Frank (su personaje) cuando leí sus infidelidades y Winslet no me engañará bajo la falsa careta de buena madre de familia de April. Pero podré revisar si se ha producido una masacre con el guión o si la adaptación es fiel y podré poner cara y fachada a las personas y espacios relatados en el libro y juzgar si se adecuan a lo que Yates contó en su libro. Luego, podré decir si se trata de “Una buena adaptación”, de “una buena película” o de ambas a la vez.



Revolutionary Road” es una obra triste, deprimente, con ápices de felicidad que termina por teñirse de negro y llanto. Frank y Abril Wheeler viven la vida que nunca quisieron: están casados, son propietarios de una casa en un barrio residencial de la América de los años 50, tienen dos hijos (el primero no deseado, el segundo engendrado por pura inercia), quedan con amigos que no les aportan nada, él trabaja en una empresa, ella es ama de casa… las disputas entre el matrimonio se suceden y solo les salva la idea de que en un pasado se amaron y creyeron ciegamente en el amor que les unía.

A lo largo de la narración se muestra como el interior de una casa en apariencia perfecta se marchita y se pudre, sus protagonistas han tejido un sinfín de vivencias que les han llevado, inesperadamente hasta la más pura infelicidad. April le reprocha a Frank “OH, Frank, ojalá me hubieras dado lo que yo me merecía, ojalá me hubieras llamado bruja y me hubieras dado la espalda, así me habrías puesto en evidencia (…) eras demasiado bueno, demasiado joven y tenías demasiado miedo; hiciste lo que yo quise y así empezó todo. Así es como los dos nos lanzamos en este enorme engaño, porqué es esto, un enorme y obsceno engaño; esta idea que la gente tiene que renunciar a vivir de verdad y sentar cabeza cuando forman una familia(…)”.
En un acto de desesperación para recuperar su relación deciden irse a Europa y empezar una nueva vida, retomar su relación con ganas y esfuerzo mutuo. Pero sus aspiraciones se ven truncadas por un inesperado y catastrófico incidente.


Revolutionary Road” no es solo el retrato de una pareja. Es también una radiografía de la sociedad americana de los cincuenta y pone de relieve muchas de las preocupaciones, tabúes y temas del momento (la gran mayoría aún vigentes). En el libro se trata la infidelidad, los remordimientos, el rencor, el amor y el odio, la ilusión, la familia tradicional, el ascenso laboral, la satisfacción personal, el aborto, las enfermedades mentales, la soledad, el chismorreo, las apariencias, la infancia, la muerte, el dolor.

Los protagonistas completan su evolución gracias a las incursiones de Maureen Grube, una chica de 22 años que trabaja con Frank, los Campbell, un matrimonio puritano con insatisfacciones que nunca saldrán a la luz pública, los Givings, una vieja pareja que tiene un hijo esquizofrénico y los hijos de los Wheeler. Los personajes hacen que la pareja protagonista evolucione positivamente o se tambalee.


La lectura es amena, fácil de leer pero difícil de digerir ya que los interrogantes y dilemas vitales que promueven (y para una lectora como yo, son muchos) hacen que una se plantee si quiere o no vivir el american dream de cartón piedra, tener una pareja atractiva y sonriente y dos hijos obedientes, pasear los días soleados y preparar puddings cuando llueve. Yo tengo mi respuesta, mis teorías y mis retos. Lo que usted debería hacer ahora es leer “Revolutionary Road” y trasladarse hasta una casita con jardín bien cuidado y hacer las suyas. O esperar al día 30, de acuerdo.

¿Te ha gustado? Compártela entre tus amigos...
    6 comentarios
    1. Zei says: enero 21, 20092:21 pm

      Jo ja l’he vist! I la podeu veure a:
      http://www.cinetube.es/peliculas/online2/revolutionary_road.html

      Per mi, el film és una crítica actual de la societat actual: al final, inclòs els qui són més utòpics i idealistes, acaben emmotllant-se al que la societat estableix com a correcte/normal. És un avís davant la hipocresia, aquella que tots, d’alguna manera o un altre, hem vist en els nostres pares: de la reivindicació social i política de la transició, al consumisme decadent actual.

      Felicitats pel post!
      Zei

    2. Josep l'ell says: enero 19, 200910:55 am

      No siempre de un buen libro sale una buena película. Pero tengo (tenemos) dos garantías, en este caso: Sam Mendes y la opinión de Mete (pseudónimo misterioso detrás del cual uno intuye una sólida formación literaria y cinematográfica): como dice M. Dolors, esperaremos qué nos dice antes de decidirnos.

    3. Washed jeans says: enero 18, 200910:38 pm

      La verdad es que Mete nos hace ir un poco de culo, al leer sus críticas uno no puede dejar pasar las obras de teatro, los libros, las pelis…;)

    4. laia says: enero 18, 20098:49 pm

      muy buena crítica,
      no he visto ni la peli ni sabía que exitía el libro, pero quizás me planteo leerlo, quizás, quizás.. quizás…

      ;)

    5. M.Dolors says: enero 17, 20098:18 pm

      Muy interesante , pero como no voy a leer el libro de momento , espero que escribas la critica de la película cuando se estrene .
      Buscare tu critica antes de decidir ir a ver la película! La espero.

    6. carme says: enero 17, 20091:27 pm

      ¡qué buena crítica!
      me han entrado muchas ganas de leer este libro.
      (y de ver la peli también…!)