

Y mientras propone diferentes maneras de concebir, consumir y entender el arte, levanta y anima un barrio: Legazpi, que lo recibe con las manos abiertas. Y es que MATADERO no sólo pretende estimular la creación, ser sede de diferentes festivales, festivalines y conciertazos (esta semana estaba el SISMO, donde nuestros amigos de MAPAdejarón el pabellón bien alto con una instalación de grandes flechas naranjas) sino que se abre al barrio y al público masivo. Tiene una zona, el Terrario, donde además de té gratuito para todos, hay ordenadores, wifi y hasta un lugar para que tú o tus colegas de trabajo podáis ir a presentar lo que querías, ya que hay sofas, sillas y proyectores de libre uso. Además una zona con mesas de pinpon, grandes pizarras y ordenadores con juegos y demás aplicaciones de opensource.
Así que al lado de la propuesta Reserva Ciudad (donde la artista Jana Leo propone un recorrido por la ciudad de Madrid, de Bilbao a Legazpi, sin tocar el centro artístico monumental), se ven nenes que pintan en grandes pizarras, curiosos que navegan por internet, artistas que miran que propuestas presentar y visitantes que quedan sorprendidos por el potencial del espacio. Sin duda, si vas a Madrid, no te lo pierdas
[...] MATADERO cuando apostó por el estímulo de la inovación y participación en el centro de Creación [...]