Dicen que las fotos capturan el alma, pero Paula G. Furió prefiere captar el corazón. Armada con tan sólo una cámara, esta joven fotógrafa valenciana se ha propuesto lo imposible: definir el ‘amor’ a través de la imagen.
Paula no sólo quiere contar historias, quiere hacerlas eternas, congelar un momento que quede para siempre, ¿su secreto? La naturalidad. Antes de fotografiar conoce, se empapa de las vivencias de las parejas y de aquello que les ilusiona. Sus sesiones se convierten en una simple excursión de enamorados, en una experiencia donde lo espontáneo estalla en forma de pura belleza. El amor y el arte.
















