Aterrizando del festival de cine de Sitges, tras películas dignas de ser comentadas durante días, tardes y noches, he podido encontrar, analizar y catalogar a un sector que nunca tenemos en cuenta a la hora de hablar de tendencias de moda, y hoy le voy a dedicar este pequeño texto, ya que en este festival son nuestros protagonistas.
Hablamos de cineastas, pero sobre todo de todos esos jóvenes estudiantes de cine o cinéfilos que hacen culto al cine independiente, fantástico y de terror, aquellos que dada su dedicación al medio podríamos llamarlos “freaks intelectuales”.
Son una tribu urbana que grita su filosofía mediante sus mensajes impresos en camisetas abrigadas por sudaderas oscuras y acompañadas de pantalones carcomidos. Dejamos a los “modernillos rockabilly” que tanto invaden las revistas, e intercambiamos los zapatos de punta por todo tipo de bambas.
Podríamos asegurar y ya casi dictar la norma, que si tu idea es ser un freak intelectual del cine independiente, ya puedes tirar todos tus zapatos por la ventana y dedicarte a hacer tu colección de bambas sencillas con un toque…independiente.
No nos olvidemos de las gafas de pasta negra, ya casi olvidadas, pero en auge entre ellos. Podemos hablar por tanto, de una tendencia disfrazada o escondida por la sencillez que impone la intelectualidad cinéfila, pero que sin quererlo ha creado un estilo, el estilo del celuloide.