Los dulces, es de sobras conocido, que no amargan. A todos, o casi todos, nos gustan las tartas, el chocolate, los hojaldres, las galletas… En Keyks lo saben y se aprovechan de ello, ya que encima, personalizan los dulces a tu santa voluntad haciendo de cada pieza, algo irresistible.
A tus tartas les puedes poner tu foto, la de tu pareja o la de tu perro, absolutamente lo que quieras. Hacen regalos para empresas, para cumpleaños… para todo lo que se te pase por la cabeza. Fíjate, incluso puedes alquilar tartas, tarteros, fondues… aunque alquilar una tarta, es dejar literalmente la miel en los labios, pero, ya sabéis chicos, si queréis alquilar una tarta, éste es sin duda, el mejor lugar!
Si pasas por Madrid, you know, una vez al año no hace daño!



Tras las multitudinarias peticiones de los consumidores de Chupa Chups para reivindicar el retorno de uno de los sabores clásicos más esperados, vuelve, por petición popular, el sabor SANDÍA!
Para todos aquellas personas que crecieron con éste dulce sabor y no han podido quitárselo de la cabeza… reaparece el auténtico sabor “Watermellon” después de dos años de ausencia en el mercado.
A partir de hoy, los enamorados del Chupa Chups de sandía podrán encontrar de nuevo su sabor preferido.
Porque los clásicos nunca mueren y nunca se olvidan… súmate al fenómeno fan con el Chupa Chups de Sandía!
¿Te lo vas a perder?


Paseando por el carrer Ample y con ganas de algo dulce me crucé con PapaBubble, una tienda de caramelos artesanos en la que puedes ver perfectamente como están hechos ya que los hacen en directo de la forma más artesanal posible.
En su web nos dicen que les encantaría que entraras y les dijeras todo lo que te gusta y lo que no o que simplemente te limitases a oler y disfrutar. Quieren saber tus deseos, tus gustos o simplemente compartir una sonrisa o un recuerdo. En ocasiones incluso, están seguros de que pueden convertir tus dulces sueños en realidad.
Con sólo una tiendecita en España, la marca tiene sede en Nueva York, Tokio y Amsterdam… y lo queda por venir!
¿te apetece algo dulce?

De pronto un día amaneces en Valencia pero el atardecer ya lo vives en Barcelona. Cosas de tu centro de gravedad, que viene y va. Una vida nueva en una ciudad nueva. Empezar de cero una vez más. Barcelona no se parece en nada a todo lo anterior. Quizá un poco a Londres, pero no estoy seguro. Lo que tengo claro es que es un lugar que te atrapa. Te atrapa su gente y sus calles. Su olor a mar y a asfalto. El color de la Boquería y la vida que se respira en Las Ramblas. Y sin darme cuenta me adentro en el Gótico, en la primera tarde calurosa de un verano que acaba de empezar, perdiéndome por esas calles estrechas que invitan a mirar curiosamente de un lado a otro para no perder detalle. Pequeñas plazas que parecen haber sido escondidas como si de un secreto tesoro se tratara se cruzan en mi camino. La gente se sienta en el suelo y escucha la música.

Porque en Barcelona suena música y nunca sabes bien de donde sale. Siguiéndola llego a la Plaza de la Catedral y al fondo, justo delante de una pequeña puertecita blanca, se agolpa un gran grupo de personas. Es Happy Pills, la tienda de gominolas de barrio de toda la vida envuelta bajo un nuevo concepto creativo que sorprende por su frescura, originalidad y buen rollo. Pero aunque sus famosas “pastillas contra los lunes” o “contra los domingos con futbol (o sin futbol)” no evitarán que el lunes llegue o que los domingos tengamos que aguantar (o no) el partido de la semana, lo que si está claro es que por lo menos lo pasaremos con una sonrisa. Hola Barcelona!

Fue en LeCool de Londres donde lo leí: un sábado, en Houxton Square una fiesta de pasteles, “The great cake escape“.

