“Las ciudades se han convertido en parques temáticos y los museos en sus centros comerciales” Borja Villel

Cuando Borja Biel fue elegido para el
Reina Sofía sentí como si un amigo se fuera. En realidad no lo conocía más que verlo pasar por el
MACBA, con su maletín, a veces con alguna pajarita y siempre con un paso decidido, entrando a los entresijos de un edificio al que consiguió darle un estilo, una filosofía y un contenido criticado fuera de España y visitado por comisarios, artistas y periodistas internacionales. Levantó, gracias a su tesón, su equipo y su manera de ver y entender el arte, una personalidad prestigiosa y referente y una colección que hace 10 años pocos podían augurarle al
MACBA. Cuando se decidió que fuera al
MNCARS pensé que ya no cruzaríamos más saludos silenciosos ni que habría la posibilidad de ese día donde tuviéramos, por cuestiones del destino, horas y horas para hablar sobre vagabundeos del arte.

Tras él, partió su séquito más íntimo, ese esfuerzo que no se ve y que hace que todo sea posible, y salieron bajo un aplauso casi masivo de aquellos que pensaron que ya se había educado un hijo y que ahora éste debía crecer solo. Su partida, a un humilde parecer, estuvo falta de una acogida como se merecen los buenos educadores, los grandes estrategas, los corresponsales de conocimiento, por Madrid. Al llegar al
MNCARS habló de una reforma, de mover algunas de las salas, incluso paredes y conseguir más protagonismo para
El Guérnica. Un breve impás de adaptación, un suspiro para situarse en un edificio que no está frente la Plaza dels Àngels y una ciudad que no es
Barcelona. Pero igual, ahora con unos meses sentado en su nuevo escritorio, demuestra que está consiguiendo salir del contexto, saltar coyunturas y empezar un proyecto que empieza a despuntar, por su apuesta, por su confianza, por su ganas constantes.

Por el momento, y aquí se originó la llama que escriben estas palabras, una paseando por las exposiciones que ahora cuelgan en el
MNCARS destaca la artista clave dentro de la historia del feminismo más radical,
Nancy Spero (expo que venía del MACBA y que tal vez, incluso, debía haber cerrado desde su antiguo cargo) y da protagonismo durante tres meses, ni más ni menos, que a la memoria de
García Alix.
Así que en el MNCARS empiezan a despuntar esas expo que tienen ese otro lado, ese otro interés, esas realidades más del otro extremo. Igual es temprano o igual nunca es tarde, pero si te parece, de aquí unos meses, repasamos que se cuece y que consigue ese pequeño terremoto que, mientras camina despacio, va en silencio y parece que no arrastrara esa marabunda de saber hacer, saber construir y dar a conocer.
Más tendencias: