
Tras ver la pieza, una aplauso y la aparición de los tres directores, que con ese tono distante pero cercano sueltan novedades y sorpresas (la más grande el nuevo festival: Sonarkids) una tras otra. Presentan nombres que nos demuestran que la emergencia de talentos viene de una escena virtual, lo que hace el Sonar se adapte a estos mundos que corren y los auna en concepto de fiesta y forma de un evento cada vez más consolidado.
Un Sonar más electrónico que de costumbre (los maestros Orbital, todo un referente indispensable) que toca el techno alemán (Shed o Moderat), sin olvidar el Funky Hip-Hop (con el beatboxer Beardyman), grandes nombres venidos de África (entre los que destaca Buraka Som Sistema después del gran éxito del año pasado), una importante presencia femenina (mítica será la presencia que vienen luchando desde hace un año de Grace Jones, Natalia Lafourcade! y entre otras la reveladora La Roux) y una presencia importante de la escena local (entre otros Joe el Crepusculo y su hermano mayor Tarántula).
Todo ello con una serie de conciertos especiales, un festival que vuela a presentarse en Nueva York, Washington y Londres y un SonarMàtica que gira alrededor del “Do it yourself” en la creación sonora y que presentará, entre otros muchos, un quinteto de unos robots. Pero este año el Sonar no queda acá sino que presenta un nuevo festival, el hijo pequeño, un festival adaptado a los hijos de aquellos que inauguraron hace ya 16 años la primera edición del Sonar, para los hijos de aquellos padres que buscan nuevas experiencias y altenativas más allá de Disneyworld, ¿qué te parece?.
Todo esto del 18 al 21 de junio, ¿guardamos las fechas? ¿nos vemos allá?