
Los principios de Junio siempre son una fecha señalada en Londres. Las carreras acaban y el sol empieza a reflejarse en las aceras británicas. La gente se destapa, sonríe mientras los parques se llenan de lo que llamaríamos guiris en bikini. Las universidades de Arte abren las puertas de sus aulas y talleres para crear impresionantes muestras del trabajo de sus alumnos. Así, el sábado pasado y después de un agradable paseo bordeando el Támesis, llegue al barrio de New Cross, donde se asienta la Goldsmiths University.

Siguiendo el recorrido, me choque con el letrero de Textiles Degree Show. Ante mi incertidumbre frente a este título, le toque gentilmente la espalda a una lady par que me explicará en que consistía dicha carrera. Resultó ser la artista Rhiannon Hunter de la obra que tenía delante mío y que me atrajo desde el primer momento. Unos bloques que se elevaban desde el suelo y mostraban muchas capas de imágenes desdibujadas y siempre vistas desde una ventana o un pasillo… lugares liminales donde no estás ni dentro ni fuera ni con ni sin. Lo que podríamos llamar in between spaces. Su intención era explorar la relación entre cuerpos y volúmenes y como esta fisicalidad corpórea interactúa con el espacio que queda vacío.

Una propuesta de Textiles y no Fine Arts pues aunque lo conceptual brinde a la obra su discurso argumental está se ejecuta a través del uso de los materiales. Obviamente los tejidos son la base –con todas las connotaciones de post-feminismo que ello conlleva- pero puede combinarse con diferentes elementos. Pueden ir desde un estilo neo-pop (Carlo Volpi), pasando por instalaciones (Laura Abbott) hasta una nueva abstracción irónica y colorida (Niki Bywater) (Hilary Black) entre otros.

“If Hitler Has been a Hippy How Happy Would We be” leo en la hoja informativa de la exposición que nos presenta la tan consolidada galería Londinense White Cube de los aún más populares hermanos Chapman. Famosos por su readymade de una tirada de Los Desastres de la Guerra de Goya en dónde los hermanos rompen el tabú mayor de la autoridad artística interviniendo en la impresión antigua; hoy presentan en el cubículo blanco su último trabajo. Considerados por algunos como los bad boys del arte británico, Jake y Dinos trabajan dentro de la estética del horror donde la ironía parece ser el único atributo que la crítica consolidada les brinda para con su subversiva finalidad- desde mi punto de vista algo forzada y gratuita.
Así como los demás trabajos que hasta ahora había visto me despertaban un interés, una peculiaridad, una sátira sonrisa para con los artistas por su crítica a la institución llamada ARTE, en este caso, salí muy decepcionada de la sala.

Bajo las escaleras con nerviosismo pues lo que se esconde en la sala del basement es la maqueta que desde hace unos años los hermanos preparan. Antes de su muestra en pública ya es conocida como el sumum irónico de la representación artística de la violencia.


Sigo con el mismo sentimiento mientras escribo estas líneas. Pienso en el título: y para ser franca no veo ni su sutil sátira ni su ironía punzante. No lo entiendo. Lo comprendo como un título subversivo, propio de unos bad boys de sonrisa pícara que lamentablemente no relaciono con lo expuesto y más que sugerirme grandes preguntas sobre la condición humana se convierte en un título vacío.

¿Te suenan esa camiseta lila con letras rosas gigantes que decía "Cause me pain Hedi Slimane" y que las grandes trendsetter empezaron a lucir a modo vestido? ¿O aquella otra azul neón con letras amarillas que iba contra Christopher Bailey o la que le decía a Kate Moss que le iba a enseñar quien manda?.
Las Wayfarer o las gafas Aviador llevan siendo, desde el verano pasado un icono reencontrado. Hay quien las rescata del cajón de sus papas o quien corre a buscar las que mejor se adapten a su cara buscando el color más coherente con su forma de vestir o más estridente para buscar una nota de color. Aparecen en blogs coolhunters, en estrellas mediáticas y hasta el vecino de enfrente. Pero, si te pones a pensar, ¿cuándo fue su auténtico momento en nuestro país?, ¿su época dorada?. Pues nada más y nada menos que fue durante la Movida Madrileña cuando empezaron a aparecer en cantantes, sobre escenarios y en esos gruppies undergrounds que llenaban garitos con pitillos negros, colores brillantes y clenchas descolocadas.
Diseñadores famosos para H&M : Stella McCartney, Karl Lagerfeld, Viktor & Rolf, Roberto Cavalli ¿ no os acordáis de la locura en todas las tiendas que incluso salió en los telediarios?
Este año le toca a Comme des Garçons, ropa para ellas y ellos con accesorios y perfumes a finales de 2008. Carrefour también se apunta al carro con Max Azria y un estilo de mujer urbana y práctica…

Fuente: Carrefour
Moda accesible con estilo y glamour en Mango vía modelos y actrices que se convierten en diseñadoras: Milla Jovovich, las hermanas Cruz, Kyle Minogue el año pasado, Elisabeth Hurley para Mango en 12 prendas de baño en este 2008.

Fuente: el pais
Las tendencias que se muestran en Vogue cada día más podemos tenerlas en los escaparates de las tiendas de moda más accesibles y a un buen precio. Fijaros que en la gran mayoría de revistas de moda aparece una sección con comparaciones entre prendas caras y parecidas ropas a precios menos prohibitivos. Y eso que no hemos hablado de los imperios de Zara o Cortefiel o el auge de los outlets. El lema “antes muerta que sencilla” es posible aplicarlo hoy en día sin arruinar nuestros bolsillos.

Después de ir al Estrella Damm Primavera Sound, mirar blogs de streets styles urbanos de medio mundo, uno se da cuenta del renacer de grandes marcas históricas. De esas que empezaron con y de la mano del deporte y pronto, por su comodidad y estilo, saltaron a la calle. Ahora se redescubren, se lucen tanto vintages como con sus nuevas colecciones que beben del pasado hasta conseguir marcar un estilo. Es el caso de Le Coq Sportif nacida hará cien años (lo que se dice rápido) de la mano de Émile Camuset, quien abrió un pequeño taller, en un pequeño pueblo francés, para combinar sus pos pasiones (fabricar artesanalmente tejidos de puntos) y el deporte (el ciclismo y el fútbol). Empezó a producir equipajes para equipos de fútbol, entrando en un terreno (ropa deportiva) que hasta el momento estaba en manos británicas. Pero Camuset, por el conocimiento del fútbol a la perfección y el dominio de la aguja supo encontrar lo que se necesitaba: una maya de punto, flexible, limpia a la vez que elegante. Le empezaron a llegar pedidos, ya no sólo del mundo del fútbol sino también del rugby, del atletismo y hasta el más grande de todos las camisetas para una edición del Tour de Francia.

Camuset, ya hijo e hija, decidieron explorar, abrir mercado y empezar a crear para un nuevo sector de la sociedad, el que empezaba a ir de vacaciones. Elegancia, comodidad, clase y todo una historia detrás. Las ganas de dar a conocer sus prendas les hizo dibujar un gallo, dentro de un triángulo (por los tres de la familia) que quedaba en la etiqueta del dentro del cuello. No será hasta los 60 (cuando la marca ya se registró y empezaba a adentrarse sin saberlo en el mundo del marketing) que su logo no saldría fuera. Viéndose en los maillots amarillos que ganaban Tour tras Tour, en los equipos que se llevaban ligas de fútbol o en momentos inolvidables del Rugby.
Un restyling del look en los 80, su porte por grandes estrellas que lo lucen a la hora de hacer deporte u otras que lo llevan en sus looks deportivos cuando van de vacaciones, hace que lleguemos a hoy. A nuestros días. Donde el gallo marca tendencias. Para muestra un botón.

Atrás parecen haber quedado esas charlas entre mamás satisfechas sobre las monerías, travesuras y hábitos de sus retoños. Hoy, la pet obsession ha relegado a los niños de las sociedades desarrolladas a un segundo plano, por detrás de las mascotas que hacen las delicias de cualquier familia.
Así, nuestro vecino Jorge ya no es el de la hija pianista, sino el de Fluffy; no tenemos ni idea de a qué se dedica el que vive en el cuarto tercera, pero sí que saca a pasear a su Ninja todas las mañanas, y son nuestros perros, no nuestros niños, los que hacen amigos en el vecindario. Mi Mimí todo el día está con tu Bubu, ¡qué amigos son!, oímos decir orgullosamente a estos propietarios de mascotas.
De esta novedosa tendencia incluso se han hecho eco los medios de comunicación. Alguno, como La Vanguardia en su Magazín de los domingos, se ha lanzado a pedir a los lectores fotografías de sus mascotas para que sean publicadas en la revista y estimular así la participación del público.

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Perspectiva del proyecto de ampliación del Camp Nou de Norman Foster, expuesto en el Colegio de Arquitectos de Catalunya en otoño de 2007 junto con los otros nueve finalistas.
Me encuentro en Barcelona: Ciudad por tradición coleccionista de arquitectura. Aquí se dan cita los edificios contemporáneos de autoría internacional mientras los turistas visitan la ruta modernista de principios del siglo XX. Ya lo he dicho: Barcelona es una locura y en esa locura puedo ver cómo un estadio corteja una torre corporativa. Al parecer esto ocurre sólo cuando el architectural star system pretende legitimarse a través de reminiscencias gaudianas en una ciudad que más que un museo de arquitecturas a veces parece un espectáculo.
Vivo en el Barrio Gótico, justo en el casco antiguo de la ciudad donde, si cruzamos Vía Layetana se puede ver el Mercado de Santa Caterina (Enric Miralles, Benedetta Tagliabue, 2004) proyecto que retoma la cubierta de bóvedas cónicas utilizada por Gaudí en la Escuela Provisional junto a la Sagrada Familia. Como resultado tenemos un mercado monumentalizado, demasiado pulcro y donde ahora se venden productos de un precio mucho más elevado, donde los turistas son bienvenidos. Sin embargo el verdadero edificio de moda se encuentra por Diagonal; La torre Agbar (Jean Nouvel, 2005) -apócope de las palabras Agua y Barcelona- ha surgido probablemente de las formas de los pináculos de la Sagrada Familia y ahora ocupa un lugar en las postales de las tiendas de souvenirs. Dicha torre sobresale en el skyline de la ciudad por su aspecto fálico y sus llamativos colores, provenientes del trencadis, técnica utilizada por Gaudí con retazos de azulejo de cerámica en diversos colores. Por último tenemos el nuevo proyecto de remodelación del estadio del Futbol Club Barcelona, el Camp Nou (Norman Foster, a iniciarse en 2009) inspirado en la Fuente Dragón del Parc Güell, por lo que el autor (ganador entre ochenta propuestas) pretende vestir el estadio con una serie de escamas de colores que promete ser todo un espectáculo.
El siglo XXI trae consigo la aparición de nuevos edificios y los pretextos sobran; desde Olimpiadas, Mundiales de Fútbol, Exposiciones temáticas, hasta el resaneamiento de una zona específica de la ciudad; a través de la inserción de un nuevo icono arquitectónico para el cual en el caso de Barcelona las invocaciones de un pasado modernista no se hacen esperar.
¿Será entonces la memoria de Gaudí un inocente artificio o una legítima licencia artística?
Son relojes que hablan y son japos. De colores vivos, variados y de plástico (¡ojo! que no resisten el agua). La hora te la pueden poner de manera que la entendemos, pero cuando la pronuncian a la hora de decirte en que minuto vives lo harán en japones, así que sirven para introducirnos en el mundo japones. Además de llamativos, estéticos y enseñan, me llamaron la atención y me apetecía compartirlo, ¿que te parecen?
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